Entre el progreso y los dilemas éticos de la Inteligencia Artificial
La inteligencia artificial (IA) ha pasado de ser un concepto futurista a una herramienta omnipresente que transforma todos los aspectos de la sociedad, desde la educación hasta la medicina. Sin embargo, su implementación plantea retos éticos y sociales que requieren una atención urgente, según los expertos de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Azcapotzalco (UAM-A).
En su primera edición, la Revista IA de la UAM-A explora Lo bueno y lo malo de la IA con el objetivo de abrir un debate sobre su impacto en México y el mundo. Los investigadores Óscar Lozano Carrillo y Alfredo Garibay Suárez destacan que, aunque la IA promete mejorar la eficiencia y la personalización en sectores clave, su avance no está exento de riesgos.
Lo bueno: Promesas de la IA
La automatización de tareas repetitivas, los avances en medicina y los asistentes virtuales son solo algunas de las áreas donde la IA ya está transformando vidas. Por ejemplo, los algoritmos de aprendizaje profundo permiten diagnósticos médicos más precisos, mientras que los asistentes virtuales como Alexa y Siri hacen la tecnología más accesible en el día a día. En el ámbito del transporte, los vehículos autónomos prometen reducir accidentes y emisiones de carbono, al tiempo que los sistemas de IA en la educación permiten una personalización sin precedentes, señalan los expertos.
Lo malo: Retos éticos y sociales
No obstante, la automatización también podría llevar al desempleo masivo y aumentar la desigualdad económica. Además, los sistemas de IA, si no se gestionan adecuadamente, pueden perpetuar sesgos y discriminaciones existentes. La dependencia excesiva de la tecnología, junto con las preocupaciones sobre privacidad y seguridad, añade otra capa de complejidad al debate.
“El uso de la inteligencia artificial en la gestión de datos personales presenta desafíos significativos en términos de privacidad y seguridad”, señalan en su análisis.