La censura algorítmica
Hoy no hace falta prohibir de forma explícita un contenido para silenciarlo: basta con que el algoritmo lo vuelva invisible o le quite alcance.
Así, una persona puede publicar un mensaje sin que nadie se lo impida, pero que aun así la plataforma puede hacer que casi nadie lo vea.
A esto se suma, un problema de contexto: muchas plataformas moderan contenidos con criterios globales que no siempre comprenden los usos locales del lenguaje.
Palabras o expresiones que en Argentina pueden ser coloquiales, afectivas o propias de cierta idiosincrasia, en otros contextos pueden ser interpretadas como ofensivas o violentas. Eso puede derivar en errores de moderación y problemas de visibilidad.