El apocalipsis silencioso del trabajo
Al principio, es solo una línea delgada en el horizonte. Apenas una sombra ondulante, imperceptible, que parece flotar en el aire justo en el punto donde el cielo se une con el mar. Pero crece. Se levanta. Toma forma. Rápidamente, la línea se convierte en una pared, una montaña líquida...